4 Buenas Prácticas para Simplificar la Transición al Audio Digital

La transformación digital está motivando la incorporación de cada vez más terminales a la red empresarial y, con ello, modificando algunas de las responsabilidades de IT.

En el caso del audio, este cambio está impulsado en gran medida por los usuarios, que han adoptado las videoconferencias basadas en la nube como un elemento indispensable para la colaboración en remoto. Lo que una vez fue una tecnología analógica respaldada por especialistas en AV se ha convertido ahora en una tecnología digital respaldada por profesionales de IT.

 

Si bien es entendible que los profesionales IT puedan tener recelos a la hora de dar apoyo a un cambio que no comprenden del todo, cuando el precio de las acciones de la empresa, las relaciones con los clientes, el crecimiento y otros aspectos comerciales dependen de disponer de una tecnología de reuniones de confianza, este cambio se debe considerar cuidadosamente.


También es aconsejable considerar el riesgo de no cambiar. Sin estándares claros ni supervisión, la administración de la tecnología de las salas de reuniones puede convertirse en una operación de IT en la sombra.

La infraestructura de audio de la empresa

Afortunadamente, no es necesario inventar nada. Como líder mundial en tecnología de audio, Shure está abordando los problemas asociados con el audio en red en entornos corporativos y ha descubierto cuatro buenas prácticas que facilitan que los responsables de IT puedan desarrollar una infraestructura de audio empresarial que sea confiable, compatible y segura:

  • Simplifica poniendo el audio en red
  • Aísla la red de audio por seguridad
  • Incorpora la experiencia audiovisual en las operaciones de IT
  • Desarrolla estándares globales para salas de reuniones para lograr confianza y compatibilidad.

BUENA PRÁCTICA #1: SIMPLIFICA PONIENDO EL AUDIO EN RED

La principal ventaja de apostar por el audio en red es la simplicidad. Sí, es cierto que el audio es a veces un elemento misterioso y complejo, pero solamente en un entorno analógico. Esto se debe a que la transmisión por cables analógicos está sujeta a la degradación de la señal como en el caso de desvanecimientos de alta frecuencia, caídas de voltaje en tramos de cable largos y factores ambientales como interferencias electromagnéticas. En contraste, las señales digitales mantienen su integridad en distancias largas.

En la red, el audio se vuelve mucho más fácil de administrar al reemplazar la maraña de cables y el enrutamiento analógico con enrutamiento simplificado y administrado a través de Ethernet, lo que permite a IT monitorizar la red de audio global desde una única interfaz. Además, la mayor parte de la resolución de problemas se puede realizar de forma remota y, como la mayoría de los terminales de audio se pueden alimentar a través de Ethernet, la necesidad de cables de alimentación se reduce drásticamente.

BUENA PRÁCTICA #2: AÍSLA EL AUDIO EN RED POR SEGURIDAD

Al considerar la seguridad del audio en red, es mejor tratarlo como cualquier otro punto final de IoT y, por tanto, proteger y garantizar que todas las salas de reuniones puedan comunicarse de forma segura y confidencial. Para ello, Shure recomienda situar el audio en una red aislada.

BUENA PRÁCTICA #3: CREA UN EQUIPO AV/IT PARA ASEGURAR LA CALIDAD DE AUDIO

Los profesionales de IT son expertos en conectividad y seguridad, pero están menos versados en aquellas prácticas que permiten garantizar la calidad del audio. El audio nítido en las reuniones no es fruto de la casualidad y la tecnología no puede hacer milagros. Se necesita una experiencia real en audio para garantizar una calidad constante.

Sin embargo, los responsables de IT saben que tener a dos grupos, AV e IT, gestionando una infraestructura, puede ser peligroso. Cuando surgen problemas, es fácil para un grupo asignar responsabilidades al otro y el progreso se detiene.

El mejor enfoque para garantizar una calidad de audio constante es complementar la experiencia en IT con suficiente experiencia en AV para diseñar y respaldar una infraestructura en red. Estos expertos en AV deben apoyar a IT para mantener el control de los resultados y evitar el juego de culpas entre dos departamentos.

Al desarrollar un equipo híbrido, los responsables de IT deben establecer límites claros sobre quién es responsable de diseñar y respaldar cada eslabón de la cadena de audio digital. La construcción de un equipo híbrido implica generar confianza entre los miembros y tiempo para desarrollar un nuevo proceso para el manejo del audio empresarial.

BUENA PRÁCTICA #4: ESTANDARIZA LAS SALAS DE REUNIONES

Debido a que las populares plataformas de videoconferencia basadas en la nube son fáciles de usar, los usuarios esperan una experiencia fluida en el manejo de la tecnología, así como que esta sea igual independientemente de si la reunión se realiza en Londres (Reino Unido), que en Londres (Ontario). Las reuniones son más productivas cuando los organizadores no están obligados a aprender a usar nuevos sistemas constantemente.

Las salas de reuniones estandarizadas son cruciales para cumplir con las expectativas de simplicidad y proporcionar una experiencia uniforme entre ubicaciones.

Tradicionalmente, cada sala de reuniones suponía una instalación personalizada respaldada por expertos AV internos y diseñada e instalada utilizando integradores AV externos. En un entorno de audio digital, las organizaciones pueden diseñar, instalar, encargar y dar soporte a la mayoría de las instalaciones de salas de reuniones por sí mismas, aprovechando la experiencia de su equipo híbrido AV / IT. Debido a los beneficios de simplificación del audio en red, los integradores externos solo serán necesarios para instalaciones grandes y complejas.

Para cada organización deberán desarrollarse estándares en torno a los tipos más comunes de reuniones y presentaciones. Los siguientes ejemplos pueden servir como guía:

  • Sala de reuniones pequeñas: salas de una a ocho personas diseñadas para reuniones informales y encuentros.
  • Sala de conferencias: salas de entre seis y 12 personas sentadas alrededor de una mesa de conferencias.
  • Sala de presentación / formación: espacios más grandes con un presentador y muchos participantes.

Conecta sin esfuerzo

El cambio de audio analógico a audio digital representa una oportunidad para que las organizaciones reconsideren la tecnología de las salas de reuniones y simplifiquen toda su infraestructura AV para fomentar reuniones más productivas y entornos AV más compatibles.

Dudar en agregar terminales de audio a la red empresarial es como dudar en implementar cualquier otro aspecto de la transformación digital. ¿Por qué esperar? La industria se dirige hacia esta dirección y, cuanto antes haga el cambio al audio digital en red, antes se podrá conseguir que las conexiones no representen ningún esfuerzo.

SHURE CONSTRUYE SIMPLICIDAD EN SOLUCIONES DE AUDIO

Shure lleva la simplificación del audio en red a un nivel superior mediante el uso del protocolo de audio sobre IP Dante para manejar la ruta de la señal de audio en toda la red, y el Controlador Dante, que identifica automáticamente los dispositivos de audio en red.

Con Dante, simplemente se deben conectar los dispositivos a un conmutador Ethernet. Todos los dispositivos de audio aparecen rápidamente en el Controlador para un enrutamiento inmediato. Maneja, además, funciones de monitoreo de red como latencia, estado del reloj, errores de paquetes y ancho de banda.

Shure simplifica aún más el audio digital al eliminar conjeturas al configurar nuevas salas y sistemas. Las soluciones de conferencias de Shure están optimizadas para reuniones, agilizando el proceso de instalación, configuración y puesta en marcha de nuevas salas. Las instalaciones son muy sencillas y los equipos necesitan una configuración mínima.